martes, 6 de abril de 2010

Como alimentar a una musa, y conservarla...

No es facil. Ni yo ni nadie lo hemos hecho. Los que mas se esfuerzan, acaban ahiyentandola al bosque. Los que le vuelven la espalda y se pasean despreocupados, silbando bajito entre sus dientes, creyendo que estan arriba de todos solo por estar enfrente, personas como Mariano, que parecen tener al mundo entre sus manos, pero no nos damos cuenta de que solo pescan aire. Asi que estas personas oyen a su musa andar tras de ellos con cautela, atraida por las preocupaciones de su propietario.

El termino musa ha desaparecido del lenguaje de nuestro tiempo, las hemos cambiado por mujeres de falda corta y expreciones vagas. La musa antes era la mas preciosa de las virgenes. Se sobresaltaba con el menor ruido, palidecia cuando le haciamos preguntas y se desvanecia si uno le perturbaba el vestido.

Mi musa que concedió palabras en mi mente que ahora acomodo para darle significado a esa cosa tan apreciada que hoy pensaba odiar:

El arte escapa si tu mano es floja, y morira si la aprietas demasiado. Manos leves? Manos fiertes? como se si retengo al arte, o lo he soltado????

Se preguntaran ustedes de mi musa. Que le aflige?¿Porque le estremece mi mirada? De donde viene y a donde va? Como logrpo que se quede?Que temperatura le complace, le gustan las voces fuertes o las voces suaves???

Como sabre yo? Si ya la perdi.

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